…confío en que «una estrella te va a guiar», mi querida Rosa, así como dice nuestra amiga y cantante Rosa Zaragoza en aquella canción que tanto nos unió y que ella canta con voz divina…Ilumina

«La vida es un molinillo» pensaba en estos días. Hasta ayer no sabía como se decía «molinillo» en castellano. ¿Curioso, no? Se lo pregunté a David cuando llegué a veros ayer por la mañana y él me dijo «molinillo, eso es un molinillo!»
Hacía semanas que en mi cabeza se repetía esta frase en mi idioma materno «la vita è una girandola». Y pensaba en ti, querida Rosa.

Ayer me despedí dejándote mi ‘girandola’ roja con puntitos blancos…y hoy te la llevaste. ¿O fue ella quien te llevó a ti?

De la inmensa felicidad de antes de ayer por el nacimiento de una hermosa niña en su casa a la tristeza de hoy han pasado pocas horas, en las que parece que me gané un pasaje en unas montañas rusas de emociones. Emociones contradictorias, las que nos regala esta vida, a veces demasiado breve, a la que no siempre es fácil aceptar tal y como es. Gracias por tu sonrisa de ayer. La guardo en mi corazón.

Gracias por darme la oportunidad de encontrarte en el camino de la vida y por lo que has venido a enseñarme en este tiempo tan intenso. Gracias por todo lo que recibí de ti, lo que tantas mujeres recibieron de ti en estos años, demasiado breves.

Mujer, Madre, Matrona, Amiga y Maestra. Te guardaré siempre en mi corazón.

Gabriella