No hubiera imaginado nunca, cuando aprendí el Canto Carnático, que un día lo transmitiría a otras profesionales, personas comprometidas con gestaciones, partos y nacimientos sin violencia, con Amor.

Foto: Gabriella Bianco (C)

Foto: Gabriella Bianco (C)

En Mallorca, la pequeña y mágica isla que me acoge, han sido numerosas las mujeres embarazadas quienes, año tras año, han llegado a construir el lazo amoroso con sus bebés a través del canto. Muchas se han beneficiado de los efectos meditativos de esta antigua técnica vocal indú, otras tantas han parido transformando el dolor en intensidad, nos han sorprendido y regalado alegría, y han seguido cantando a sus bebés para dormirles, calmarles, acunarles…

El canto creció un poquito conmigo y yo con él. Lo “rebauticé” Canto Maternal Carnático más que nada porque salió así de espontáneo cada vez que me sentaba a contarlo a las mujeres sentadas en círculo, deseosas de compartir y disfrutar, de dejarse llevar por las olas de voces.

Hace un año fui yo quien se dejó llevar…y convencer que tal vez había llegado el momento de llevarlo también a las voces de otras profesionales del nacimiento, de la psicología perinatal, de la musicoterapia, del yoga, a doulas deseosas de aprender y de enamorarse de él.

Foto: Gabriella Bianco (C)

Foto: Gabriella Bianco (C)

Esta pequeña entrada es un tributo a su compromiso y a su confianza. Aquí mi agradecimiento y admiración por la labor que están empezando a difundir con seriedad y pasión entre tantas mujeres que se acercan, ahora también en Barcelona, Madrid, Bogotá y Medellín. Gracias.

EL CANTO

En cascada,

Los sonidos 

De perlas

Flores

Y trinos.

Viaje profundo

A las entrañas del viento

Vientre de vida soñada

Azúcar

Mirra

Y destino.

Voces de tiempo lejano

Amor

Fuerza

Camino.

Bocas de sol

Raíz del latido.

Felisa García Real  (alumna 2ª promoción, Madrid)